sanson¿Cuál es el la larga trama que deriva en un nexo histórico e idiomático entre Jordania y el idioma hebreo, común denominador del pueblo judío a lo largo de su historia?

Probablemente la primera interpretación de quien lea estas líneas, será que el título de la nota tiene un tono irónico, sobre todo cuando se refiere a un país gobernado por la dinastía Hashemita, con un rey que es descendiente directo de Mahoma. Pero no, ni siquiera es un juego de palabras, incluso en el presente artículo que mediante un análisis etimológico, intenta reflejar una paradoja histórica. Antes de analizar cómo se origina el nombre, veamos cuándo y en qué circunstancias se forma Jordania como país.

El oficial británico Thomas Edward Lawrence (más conocido como Lawrence de Arabia), tenía que idear la forma de combatir contra el decadente Imperio Otomano durante la Primera Guerra Mundial (1914-1917). Para eso estimuló al Sharif de la Meca, Hussein Bin Alí, quien lideró una revuelta en la península arábiga, derrotando a los turcos. Junto a los árabes, Lawrence de Arabia conquistó Medina, Acaba y colaboró con el General Allenby en Palestina con ataques de tipo “pego y escapo”.

Pero el Sharif de la Meca no peleó gratis. Como los ingleses fueron los que victoriosamente conquistaron esa región, Lawrence le prometió a él y a su descendencia tierras para que cada uno gobierne. Para eso, el Imperio Británico empezó a hacerles un lugarcito. Luego de conquistar Palestina en 1917, en 1920 se legalizó la tenencia inglesa de ese territorio en la Conferencia de San Remo, y en 1922 la Sociedad de las Naciones –entidad que antecedió a la ONU- estableció formalmente el Mandato Británico sobre Palestina “con el objetivo de asegurar el establecimiento de un hogar nacional judío y asegurar los derechos de todos los habitantes del lugar”.

Al parecer, los documentos firmados por Gran Bretaña ostentaban demasiada formalidad para ser respetada. Había que cumplir la promesa que Lawrence hizo unos años atrás. Y en ese mismo año se produce la primera partición de facto de Palestina. Un corredor desértico que une el mandato británico de Palestina e Irak, pasa a llamarse en un principio Transjordania. Inglaterra excluye, mediante un memorándum presentado a la Liga de las Naciones, a este territorio como parte de un futuro estado judío. Abd Allah ibn Hussein, hijo del Sharif, fue nombrado Emir de Transjordania, un principado autónomo que se mantuvo bajo la protección de la corona inglesa hasta que en 1946 obtuvo su independencia. Luego de la creación del Estado de Israel en 1948, y que en la Guerra de Independencia tomara del estado judío los territorios de Judea y Samaria, cambió su nombre en 1950.

El Emirato de Transjordania pasó a llamarse Reino Hashemita de Jordania, porque ya no estaba solamente del lado oriental del río Jordán, tenía el dominio de ambas márgenes.

Ya sabemos que fue el río Jordán el que le dio el nombre a este país, pero ¿por qué el río Jordán se llama como se llama? Jordán quiere decir “bajó de Dan”. ¿Quién bajó y qué es Dan?

Para llegar a entender cómo se conforma el nombre, tenemos que situarnos en la época de los Jueces, cuando el pueblo de Israel estaba dividido en 12 tribus. La tribu conformada por los descendientes Dan (nombre que significa “el que juzga”), el hijo de Jacobo (Yakob), se situó sobre la costa que mojan las aguas del Mar Mediterráneo, al norte de donde moraban los filisteos, un pueblo que no era de la región y llegó desde el mar.

Los enfrentamientos entre ellos eran frecuentes, y el más conocido, según Tanaj (Antiguo Testamento), fue el de Sansón, Juez de la tribu Dan en el siglo XV antes de la era común. Sin embargo, ese lugar no fue el definitivo para esta tribu, porque un tiempo luego de la muerte de Sansón, agobiados por los combates, los miembros de Dan migraron hacia el norte, asentándose en la Alta Galilea. Allí, vivieron hasta su desaparición con la conquista Asiria en el siglo VIII antes de la era común. Dentro del legado de esta tribu, además de un sitio histórico, fue que en su nombre bautizaron al arroyo Dan, que junto con el Banias y el Snir, desembocan en el río Jordán. Porque el Dan es el afluente más grande que le da agua al principal río de Israel, de éste tomó su nombre. En hebreo, Jordán se pronuncia “Yarden”, que es la conjunción de “Yarad miDan”, que quiere decir “bajó del (arroyo) Dan”.

Entonces, Yakov le dio el significado “el que juzga” al llamar a su hijo Dan, su descendencia conformó una tribu que por ella se denominó un arroyo, y su desembocadura le da el nombre al río Jordán, principal referencia para que Jordania se llame así.